Lo que celebramos – Reflexión del Equipo de orientación escolar

¡Queridas familias!

Desde el Equipo de Orientación Escolar de Escuelas Pías queremos acercarles un insumo que hemos preparado para acompañar la reflexión de este tiempo del año, en torno a lo que celebramos cuando celebramos. 

El final del mes de octubre suele estar signado por la celebración de Halloween. Lo vemos presente en la decoración de locales comerciales y vidrieras, en lo que se nos propone para consumir en redes sociales y en el entretenimiento o en los eventos que se organizan.

Llama la atención que el centro de todas estas propuestas parece estar puesto en acercarnos a cosas que nos asustan y llevarnos a tratar con liviandad aspectos importantes de la vida humana como son la muerte, el dolor y el sufrimiento físico. 

Un poco de historia

La celebración de Halloween, anterior a su globalización y mercantilización, tiene un trasfondo histórico muy amplio. Nace entre los antiguos pueblos celtas que, al terminar la cosecha a fines de octubre, celebraban una fiesta en la que creían que los espíritus de los muertos volvían a visitar el mundo de los mortales. 

La Iglesia católica, al entrar en contacto con los celtas, toma esta tradición y la evangeliza, proponiendose el día de todos los santos (la traducción en inglés es: “All Hallow´s Eve”, de ahí la expresión actual de ‘Halloween’), en la que se busca atravesar estas fechas con la mirada puesta en el horizonte de la vida de los seres humanos, pues la muerte es un paso que nos lleva a la Vida verdadera.

En norteamérica, con el paso de los años y las épocas, esta celebración toma un cariz específico centrado en el “dulce o truco”, que implícitamente es una amenaza: o me das lo que quiero o te hago daño.

Las propuestas que subyacen

En estas fechas parece postularse que los muertos están interesados en hacernos daño. A ellos se suman los monstruos, fantasmas, mutantes y, también, otros protagonistas del entretenimiento. Ya no se trata de honrar a los que ya partieron de este mundo. Ya no se trata de honrar la vida o de celebrar a los que han llegado al cielo. Sino que se propone mirar a los muertos como quienes nos asustan y quieren hacernos daño.

Otro elemento lo encontramos en torno a los disfraces. El hecho de disfrazarse y caracterizar a otro, tan importante en el arte escénico y el teatro, no se realiza para poder “ponerme en la piel” de aquel que represento, sino simplemente como una excusa para la diversión y la risa. Incluso los disfraces realizan una especie de “culto a lo feo”, ya que todo se gira en torno a muerte, espanto, sangre, zombies, etc.

El Halloween de estos días no nos pertenece. Ni geográficamente, ni culturalmente. El foco está puesto en asustar y no en cómo trabajar aquello que me da miedo, o en  realizarnos las preguntas de fondo sobre la muerte, sobre el fin y el horizonte de la vida de los seres humanos, sobre el sentido del sufrimiento y la vida después de la muerte. 

Cuidar lo que consumimos

Un asunto importante es estar atentos a lo que nos llega por las redes sociales, plataformas y pantallas en general. Sabemos que los algoritmos de las redes sociales y de las plataformas se ajustan a mostrarnos aquello se “pone de moda” o busca perseguir alguna línea ideológica concreta, muchas veces contraria a la propuesta católica. 

Si bien hay que regular el tiempo de pantalla, como hemos referido en otro momento y pueden profundizar aquí: tiempo de pantalla – te dejo el dato, también hay que filtrar lo que se ve, escucha y experimenta en ese tiempo. Muchas veces los videos, videojuegos y canciones tienen propuestas, algunas implícitas y otras bastante explícitas, que tratan inadecuadamente temas sensibles y centrales de la vida de los hombres.

Al respecto, muchos investigadores, empresarios tecnológicos y trabajadores de la industria digital, han concluido que uno de los principales objetivos de sus algoritmos es recabar información sensible de los usuarios y poder “ofrecer personalizadamente” anuncios, contenidos, noticias y videos, que nos mantengan “enganchados” (o enredados en la red). Uno de los problemas que puede suceder en casa, es que el contenido que se consume no es adecuado a la edad y desarrollo madurativo de los que lo miran. Muchas veces, incluso, puede no ser bueno para nadie en ninguna edad ni momento del desarrollo madurativo. 

Para profundizar un poco más los invitamos a ver el siguiente video, particularmente los primeros minutos donde habla sobre el contenido que se nos ofrece: Cómo nos manipulan en las redes sociales | Santiago Bilinkis | TEDxRiodelaPlata

Un cambio de mirada

Tenemos la posibilidad de aprovechar estos acontecimientos sociales para hacernos preguntas importantes: 

  • ¿Nos vamos a unir a todo lo que se propone porque todos lo hacen? ¿Esta celebración es propia de lo que yo creo, de la tradición en la que he sido criado, de aquello que quiero legar a las generaciones futuras?
  • ¿Qué información le doy a mis redes sociales? ¿Qué películas, series o videos salen apenas abro alguna plataforma? ¿A todos los miembros de mi familia les aparece lo mismo? ¿Qué mensaje me están mostrando/imponiendo las redes sociales? 
  • ¿Cuál es el sentido del sufrimiento y del dolor? ¿Cómo hablamos de la muerte, nos preparamos para ella, recordamos a los que ya han partido? ¿Cómo reacciono ante lo que me da miedo, lo que me asusta, lo que no puedo controlar?
  • ¿Cómo acompañamos a los más chicos, y no tan chicos, cuando algo les genera miedo e inquietud? ¿Qué valores queremos compartir a través de nuestras celebraciones? ¿Cómo recordamos a nuestros seres queridos fallecidos y mantenemos presentes sus enseñanzas?

Cómo acompañar

La gran pregunta que desde la escuela nos hacemos siempre y transmitimos a las familias es: ¿Cómo acompañar a los alumnos en lo que viven, en lo que les gusta, en lo que se les propone? Hay males que tenemos que evitar, pero por sobre todo hay bienes que hay que buscar, proponer, anhelar y conquistar.

Reflexionar en familia sobre estos asuntos, mirar con criterio lo que sucede alrededor, saber que no porque lo hagan todos y “no pase nada” es algo bueno, noble y deseable. Instalar estas conversaciones en los grupos de adultos son elementos que nos pueden servir para vivir con mayor sentido y no sentirnos solos. 

En estas fechas, la Iglesia propone la Solemnidad de Todos los Santos y la Conmemoración de todos los fieles difuntos. Es una oportunidad para levantar la mirada hacia el Reino de los Cielo, donde Dios quiere recibirnos. Rezar por nuestros seres queridos que ya han fallecido, ofrecer una misa por ellos, visitarlos en el cementerio, recordarlos con cariño, repasar las enseñanzas que nos han dejado. 

Así mismo, es una fecha en donde se nos invita a actuar a contracorriente, a no ver, escuchar o hacer aquello que nos sugiera “inocentemente” el algoritmo sino buscar imitar a otro tipo de personas: ¿Cómo podríamos ser un poco más como San Francisco de Asís, Santa Catalina de Siena, San Carlo Acutis, San José de Calasanz, Santa Paula Montal, Santo Cura Brochero, Santa Mama Antula, Beata Catalina o el futuro Beato Enrique Shaw? Los santos nos enseñaron a escuchar al único que tiene y es la Verdad, al que vale la pena seguir. 

Una invitación particular

En las Escuelas Pías de Córdoba, unidos a estas solemnidades de la liturgia de la Iglesia, proponemos las 40 horas de Adoración al Santísimo, el domingo 1 y el lunes 2 de noviembre, como una manera de acercarnos al Señor y poder confiarle todo lo que vivimos.

La parroquia del Perpetuo Socorro permanecerá abierta los dos días, con el Santísimo Sacramento del Altar expuesto, para quienes quieran acercarse a tener un momento de oración, para dar gracias y para pedir por nuestras necesidades y las del mundo entero. En los próximos días el equipo de pastoral enviará una invitación con más información.

Esperamos que estas reflexiones ayuden a abrir conversaciones en casa y a seguir acompañando a sus hijos con cercanía, escucha y fe.