Septiembre: un mes para recordar a los mártires escolapios y orar por los cristianos perseguidos

Septiembre es un mes especial para las Escuelas Pías. Es tiempo de oración y compromiso. Recordamos a los beatos mártires escolapios, que dieron su vida por Cristo en la Guerra Civil Española, y nos unimos a los millones de cristianos que hoy sufren persecución en distintas partes del mundo.

Los mártires escolapios: testigos de fidelidad

Hombres de fe y educadores de corazón, los mártires escolapios fueron asesinados solo por ser sacerdotes y religiosos. No empuñaron armas: llevaban en sus manos la Palabra de Dios y en su corazón el amor a los niños y jóvenes.
Su entrega nos recuerda las palabras de Jesús: “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos”(Jn 15,13).

El dolor de hoy: cristianos perseguidos

Lo que sucedió hace casi un siglo, sigue sucediendo ahora. Según la organización Puertas Abiertas, más de 365 millones de cristianos en el mundo sufren persecución.

  • En Corea del Norte, la fe cristiana es considerada un crimen.
  • En Afganistán, ser cristiano puede costar la vida.
  • En países como Nigeria, las iglesias son atacadas y las comunidades cristianas, violentadas.

¿Qué significa para nosotros?

No podemos quedar indiferentes. La persecución no es una historia lejana: es una herida abierta en el Cuerpo de Cristo. Como comunidad escolapia, estamos llamados a comprometernos, a alzar la voz y, sobre todo, a orar.

Orar y dar testimonio

Los mártires de ayer y los cristianos perseguidos de hoy nos muestran el mismo camino: fidelidad, perseverancia y esperanza.
El salmo lo dice con fuerza: “El Señor es la fortaleza de su pueblo” (Sal 28,8).

Invitación

Durante este mes de septiembre, los invitamos a rezar juntos:

  • Por los cristianos perseguidos, para que reciban fortaleza y consuelo.
  • Por sus perseguidores, para que abran su corazón al amor de Dios.
  • Pidiendo a los beatos mártires escolapios que intercedan por nuestra fe y nuestra vida comunitaria.

✨ Que su ejemplo nos inspire a ser testigos valientes del Evangelio, sembradores de paz y constructores de esperanza.